Buscar
  • Txema Morales

FLORES AMARILLAS

Estábamos en la última planta de la facultad de medicina. Un edificio antiguo que se había reconvertido para nuevas funcionalidades. Mantenía el confort interior con mamparas de vidrio que se habían levantado en los patios interiores, por lo que la parte final de la terraza quedaba aislada del resto del edificio.


Pasee, era el momento del descanso, lejos de mis compañeros. Llevábamos dos intensas horas de curso y deseaba desconectar. Tenía la sensación de estar otra vez en ese punto de mi vida en el que me costaba avanzar.


Escogí un banco que estaba bañado por la luz del sol que se colaba desde el exterior, filtrada, pero reconfortante.


Absorto en mis pensamientos no me percaté. Quizás tardé unos minutos llenos de pasados y futuros.


Entonces, de repente, enfrente de mí, entre el final del patio y el vidrio, la vi. Era una planta de flores amarillas. Emergía directamente de la pequeña apertura que habían dejado dos baldosas grandes, gigantes, separadas por escasos milímetros.


Pensé en la combinación de hechos que se habían tenido que dar para que ahora ella existiese. Desafiando la lógica. Una semilla llevada por el viento que cae entre un espacio minúsculo y encuentra algo de tierra. Una luz que llega solo en ese ángulo durante unas pocas horas. El agua de la lluvia, de la humedad o quien sabe de donde.


Delante tenía la demostración palpable de una frase que recordaba de Leonard Cohen: toda oscuridad tiene una grieta por donde se cuela la luz.


Y me di cuenta de lo increíble que era estar allí sentado. De la multitud de casualidades o causalidades que habían provocado mi nacimiento, mi vida, y ese momento.


En un universo donde somos menos que motas de polvo, esa planta y yo nos observábamos, descubriéndonos y revelando el milagro de la vida.


El curso, los problemas, los enfados, el no avanzar, las cavilaciones, los pensamientos que van y vienen, el metro que no llega, la lluvia sin paraguas, el frío y también el calor, las prisas, el hacer por hacer, la pantalla del móvil, lo que no sale, lo que nos incomoda, lo que nos atrapa, lo que necesitamos, lo que no olvidamos, lo que nos espera. Todo se paraba cuando pensaba en aquellas flores amarillas.


by Txema Morales. Escritor y Coach.

1 visualización0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo

ESPEJOS